Nos sentamos en la mesa pasadas las diez de
la noche, él como siempre con su saco claro, camisa rosada y corbata negra;
tenia una carpeta de cuero y una agenda estilo pocket, sumado claro, su
carterita marrón que lleva para todos lados.
Lo primero que me dijo fue si me había
cortado el pelo, para subsiguientemente decirme que era momento que madure, no respondí
pero acote que en el trabajo no me dejaban tener el pelo largo y que ante la
necesidad de tener algún ingreso no podía escatimar recursos, él callo como
cada vez que le decís algo para lo cual no tiene una respuesta preparada.
Los dos pedimos bife de chorizo, él con
ensalada, yo con papas fritas, de tomar vino… pero de la casa, claro… a él no
le gusta gastar en cosas que son imposibles de presupuestar
Me conto que se iba a separar de la vieja,
que no podía seguir sosteniendo el matrimonio y que yo ya era lo
suficientemente grande para comprenderlo, que no quisieron hacerlo antes para
que yo no saliera lastimado y no se que otra sartada de boludeces. Me dijo que
cuando me fui de casa, el tema del divorcio se volvió recurrente e incluso cada
uno tenía una pareja afuera de la casa. Me conto que conoció una piba en la
milonga del pueblo, una gringa de unos 25 años, alta, con lindo cuerpo y que bailaba
muy bien; se refería a ella como si nunca hubiera visto una mujer, exagerando
toda impresión que tuviera de ella-
La verdad que no me interesaba, me
importaba un comino que hacia con su vida, como tampoco me importaba lo que su
mujer hiciera con la suya, pero el tema se puso denso cuando empezó a hablar de
plata, lo supe desde el momento que dijo – como vos sabrás. Bueno cuestión que
empezó a contarme que iban a vender la casa, el campo, el auto, la casa en la
costa y el departamento en Buenos Aires para dividir los vienes, razón por la
cual yo debería dejar el humilde bulin que el muy hijo de puta se compro en
1979 después de un negociado con los muy putos de los milicos, me dijo que
alquilara, o que valla a una pensión, que el no podía bancarme y que sino hable
con Raquel-
Raquel es mi señora madre, una mujer de
unos 64 años, quien fue madre soltera antes de conocer a este forro; Raquel era
modista en Venado Tuerto, vivía con su papa, mi abuelo, un viudo casacarrabia
que tenia dos hijos mas, El tío Manuel, que lo chupo la dictadura y no supinos
nada de el, y Enriqueta una vieja insoportable que se fue a España con la
crisis del 2001. Mi vieja vivió siempre en esa casa familiar, con migo claro,
hasta que en el 2000 se la remataron porque no pudo pagar la hipoteca que había
consagrado para un micro emprendimiento, bueno micro emprendimiento no se si es
la palabra, seria una especie de taller de costura donde ella era dueña y
empleada. La cosa es que vista la situación económica critica del país, sin
casa y con un negocio que apenas le daba para comer, empezó a buscar trabajo y termino en la estancia de Ricardo
Suarez como casera, a cambio de dos camas (una para ella otra para mi), un mínimo
sueldo y la comida; el tema que este Suarez la engatusó, la enamoro y se
termino casando con ella, con el tiempo y terminada mi experiencia en la secundaria,
el tipo me mando a Buenos Aires a pesar de mi negativa, amenazando a mi vieja
con una Colt 32 del año del pedo; cinco años después estoy cenando con este
hijo de puta, valla a saber porque.
Por su parte Ricardo, conocido en el pueblo
como el milico, por sus entramados lazos con la fuerza, era un reconocido
chacarero que hizo fortuna durante la dictadura. Varias personas lo acusaron de
haberlas estafado, o haber participado en negocios turbios, pero el tipo simple
zafo
Durante la cena, el muy forro mantuvo la firmeza
sobre la decisión de vender todo, valla a saber uno por qué y hasta que me
aclaro las cosas cuando con tono sobrador me dijo que no tenia posibilidad de elección, o me iba del departamento o
dejaba a mi vieja en pampa y la vía, y no me quedaría otra que cuidarla yo.
La verdad poco me importaba el destino de
mi vieja, ella no había sido justamente una madre, jamás de dijo te quiero,
pero tampoco me cura los golpes cuando volvía de jugar a la pelota, ni me defendía
cuando don Suarez, sin motivo aparente, me daba con el rebenque con saña y si
asco. Tampoco intervino cuando Don Suarez hablo con el jefe de la sección
cuarta de la caballería montada para que me metieran en cana dos días porque
llegue borracho de un baile. En fin no era mi vieja a la persona que mas
quería, pero tampoco quería ser el responsable de su destierro.
Él muy basura, me miro a los ojos y me
pregunto que íbamos a hacer, le pedí dos días y acepto pero a cambio me tenia
que comer el garrón de que durmiera en el departamento con migo.
Explicar esos dos días, seria un poco
difícil, pero capas fuero la solución; La ultima noche de la prorroga dada por
el dueño y señor del universo, vino a verme Pancho con Alicia, su novia; hablar
de Alicia me llevaría horas, pero la definiría diciendo que ni física ni
intelectualmente he conocido en la realidad o la ficción una mujer capas de
enamorar a un hombre solamente diciendo hola-
La cuestión es que pancho, Alicia, Suárez y
yo compartimos una cena en el departamento mientras planeábamos la forma de
mudar las cosas y terminar para siempre con este tema. Pero quiso el destino
que Ricardo posicionara en forma perversa sus ojos en las piernas de Alicia, yo
diría que ninguno podría no hacerlo, pero su mirada fue insistente,
radiográfica, obsesiva. Luego de la cena, Pancho y yo nos pusimos a armar las
cajas para la mudanza, mientras Alicia levantaba la mesa y Don Suarez la desnudaba
con la mirada, hasta que piso el palito y fue a la cocina, la increpó, intento
besarla y digamos… la manoseo, Alicia grito de lo lindo y Pancho en dos segundo
estaba cagando a trompadas al hijo de puta. Si le vieran la cara, el miedo, la
sangre que chorreaba de su nariz y sus suplicios que no lo mate.
Pancho, digamos es era medio loco, pero no
había cosa que lo sacase mas que la falta de respeto; Si Suárez hubiera
intentado seducir a Alicia y ganarla de buena ley, él como caballero hubiera
aceptado de derrota, pero manosearla, abusar de su confianza y en sus propias
narices, no. Recuerdo lo que le dijo, cuando Ricardo tirado en el piso todo ensangrentado
pedía perdón, - Mira chabon vos en tu pueblo serás el mas hevi de todos, pero acá
no tenes a tus amigos para que te defiendan, que vas a hacer-; después de decir
esto Pancho retrocedió unos metros, dejo que Suarez recobrara la compostura y
lo invito a irse, pero el muy forro lo amenazo diciendo que lo iba a hacer
cagar, Pancho no lo resistió, tomo coraje y ergio su cuerpo de un metro ochenta
y cinco, lo tomo del brazo, se lo torció por la espalda y lo llevo a la calle.
En la vereda, Pancho le dijo que llame ya a
la cana antes que lo revente a trompadas, Suárez se le cago de risa y Carlo
Tapial (Pancho) le puso un golpe de punguista en el medio de la nariz, cuando
Don Ricardo intento salir corriendo, un camión militar lo envistió de lleno y
lo tiro como cuatro metros.
Don Ricardo Suarez murió en el acto, lo
enterraron en el cementerio municipal de Venado Tuerto y dos semanas después mi
vieja se pego un tiro con la Colt oxidada que la había amenazado Suárez. Por mi
parte me mude, alquile un departamento tipo casa en almagro.